Foro Medico Nicaraguense

Por la Instalación del Colegio de Médicos y Cirujanos de Nicaragua

 
Según la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES, 2016) el consumo de alcohol en población española de 14 a 18 años se sitúa como la droga con mayor prevalencia de consumo en los últimos 12 meses, con un dato del 76.8%. Este consumo se ve aumentado durante los fines de semana, probablemente debido al binge drinking y al fenómeno del botellón. En este contexto, las bebidas más consumidas son la cerveza y los combinados.
 
No es coincidencia que el periodo de mayor consumo coincida con esta etapa de la vida. Por ello, diversos estudios han ahondado en la temática de la personalidad y la búsqueda de la identidad en relación al consumo de alcohol y otras drogas.
 
Como resumen de muchos de dichos artículos de actualidad, puede generarse un perfil personal de los adolescentes consumidores de alcohol a nivel de consumo sin riesgo, moderado, de riesgo, perjudicial y de tipo dependiente.
 
Respecto al consumo de riesgo, existe evidencia de la existencia de una relación positiva entre el estilo de personalidad caracterizado por ser organizados y predecibles (Castañeda y Chaves, 2013). Sin embargo, las personas que se caracterizan por su necesidad de satisfacer necesidades sociales y de pertenencia, tienden a un consumo más perjudicial. También, las personas que tienden a ser sensibles a la indiferencia o el rechazo social, y que actúan con desconfianza ante situaciones desconocidas, tienden a un consumo más del tipo dependiente.
 
Adicionalmente, se ha observado (Caneto et al., 2015) que los jóvenes con episodios de consumo hasta la ebriedad son significativamente más sensibles a las recompensas y castigos que aquellos que no presentan esta modalidad de consumo, lo que puede guardar relación con el estilo de educación recibido en el hogar, ya que un estilo autoritario y negligente puede actuar como factor de riesgo para el consumo (Fuentes et al., 2015), y, a su vez, puede mermar el autoestima del adolescente.
 
En relación al consumo moderado y sin riesgo; existen evidencias que afirman que las personas que manifiestan osadía, confianza en sí mismos, espíritu competitivo, ambición y además cuentan con actitud de líder, de reflexión y prudencia, tienden a un consumo sin riesgo (Castañeda y Chaves, 2013), ya que parece que estas características protegen de un consumo de riesgo y hasta de la dependencia a aquellos que las poseen.
 
Asimismo y en contra de algunas hipótesis (Pérez y García-Sevilla, 1986), un reciente estudio arroja información referente a los adolescentes prosociales, asertivos y socialmente hábiles, afirmando que son menos propensos al uso de drogas (Gonzálvez et al., 2016).
 
Por otro lado, parece que la actitud conservadora y de evitación de riesgos, característica de los adolescentes abstinentes de alcohol, está asociada a menos problemas conductuales y de salud en general; sin embargo, curiosamente esta abstinencia también se ha asociado a un desarrollo deficiente en el logro de la identidad personal, la creatividad, la iniciativa, la tolerancia al estrés o las estrategias de afrontamiento (Oliva et al., 2008). En este sentido, parece que un consumo moderado de alcohol mejora el ajuste psicológico tras la adolescencia, favoreciendo el desarrollo de la autoestima y disminuyendo la probabilidad de experimentar problemas socioemocionales (Oliva et al., 2008). Por otra parte, los adolescentes consumidores con patrón abusivo de alcohol, es decir, aquellos que consumen más de 5 unidades por ocasión, han manifestado problemas generalizados en los ámbitos académico, psicológico y social, además de mayores probabilidades de desarrollar problemas futuros como depresión, ansiedad o dependencia

Vistas: 47

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Foro Medico Nicaraguense para agregar comentarios!

Únete a Foro Medico Nicaraguense

© 2017   Creada por Jaime Espinosa.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio